Cómo cultivar pepinos en hidroponía: nutrientes, pH, EC y guía paso a paso

Pepinos en Hidroponía paso a paso

 

 

Cultivar pepinos en hidroponía puede parecer complicado al principio, pero es un cultivo muy interesante para quienes ya han probado con lechugas, aromáticas u otras plantas sencillas y quieren dar el salto a una planta de fruto.

El pepino crece rápidamente, desarrolla una gran cantidad de hojas y puede producir numerosos frutos si dispone de suficiente luz, agua, nutrientes y espacio para desarrollarse.

Además, no necesitas disponer de un huerto tradicional. Con un sistema hidropónico adecuado puedes cultivar pepinos sin tierra, incluso en una terraza, un pequeño invernadero o una zona bien iluminada de casa.

En esta guía de Hortand vamos a ver cómo cultivar pepinos hidropónicos desde la germinación hasta la cosecha, qué sistema utilizar, cómo controlar el pH y la conductividad eléctrica (EC), qué nutrientes necesitan y cuáles son los errores más habituales.


¿Se pueden cultivar pepinos realmente sin tierra?

Sí.

En un cultivo hidropónico la tierra se sustituye por una solución de agua que contiene los nutrientes que necesita la planta.

Las raíces pueden encontrarse directamente en contacto con esa solución o sujetarse mediante diferentes sustratos y sistemas.

Esto permite controlar mucho mejor aspectos importantes como:

  • La cantidad de nutrientes.
  • El pH.
  • La disponibilidad de agua.
  • La oxigenación de las raíces.
  • La frecuencia del riego.

El pepino puede adaptarse muy bien a este tipo de cultivo, pero debemos tener en cuenta una diferencia importante respecto a una lechuga:

una planta adulta de pepino puede alcanzar un tamaño considerable.

Por eso necesitará espacio para las raíces y, sobre todo, una estructura vertical que soporte la planta.


¿Qué sistema hidropónico es mejor para cultivar pepinos?

Existen diferentes posibilidades.

Cultivo en sustrato

Probablemente sea una de las opciones más sencillas para comenzar.

Podemos utilizar recipientes individuales con materiales como:

  • fibra de coco,
  • perlita,
  • mezclas de coco y perlita,
  • otros sustratos adecuados para hidroponía.

La solución nutritiva se suministra normalmente mediante riego por goteo.

Tiene la ventaja de proporcionar un buen soporte a una planta relativamente grande como el pepino.

Sistema de goteo

Es especialmente interesante cuando cultivamos varias plantas.

Cada pepino recibe la solución nutritiva mediante un pequeño gotero conectado al depósito principal.

El exceso puede recuperarse y regresar al depósito en los sistemas recirculantes.

NFT

También es posible encontrar pepinos cultivados mediante sistemas NFT (Nutrient Film Technique).

En ellos circula continuamente una fina película de solución nutritiva por los canales donde se encuentran las raíces.

Sin embargo, debemos dimensionar correctamente los canales y el sistema porque las raíces del pepino pueden desarrollarse considerablemente.

Para alguien que empieza desde cero, un sistema con sustrato y riego por goteo puede resultar más fácil de manejar.


Cómo germinar las semillas de pepino

Podemos comenzar nuestro cultivo directamente desde semillas.

Paso 1. Elegir la variedad

Existen muchísimas variedades de pepino.

Para pequeños cultivos domésticos puede ser interesante buscar variedades:

  • compactas,
  • de fruto pequeño,
  • tipo mini,
  • adaptadas a invernadero.

Antes de comprar las semillas conviene comprobar el tamaño que alcanzará la planta.

Paso 2. Germinar la semilla

Podemos utilizar pequeños tacos o semilleros apropiados para hidroponía.

El objetivo es mantener suficiente humedad sin mantener la semilla permanentemente empapada.

Paso 3. Esperar al desarrollo de la planta

Cuando la plántula haya desarrollado un sistema radicular suficiente podremos trasladarla al sistema hidropónico definitivo.

Hay que manipular las raíces con cuidado porque durante esta etapa todavía son bastante delicadas.


La importancia de la luz

El pepino es bastante más exigente en iluminación que muchos cultivos de hoja.

Necesita abundante luz para crecer y producir frutos correctamente.

Si cultivamos en exterior debemos buscar una zona con buena exposición solar.

En interior probablemente necesitaremos iluminación artificial específica para cultivo.

Una planta que recibe poca luz puede crecer débilmente, desarrollar tallos demasiado largos y producir menos flores y frutos.


Temperatura para cultivar pepinos

El pepino es un cultivo de clima cálido.

Como orientación general, las temperaturas moderadamente cálidas favorecen su desarrollo, mientras que temperaturas demasiado bajas ralentizan considerablemente el crecimiento.

También debemos prestar atención a la temperatura de la solución nutritiva.

No debemos pensar únicamente en las hojas: las raíces también necesitan unas buenas condiciones ambientales y suficiente oxígeno.


¿Qué pH necesitan los pepinos en hidroponía?

Este es uno de los parámetros que deberíamos aprender a controlar desde el principio.

En hidroponía normalmente trabajamos con una solución ligeramente ácida.

Para pepino existen recomendaciones que pueden variar según sistema, variedad y condiciones de cultivo, pero podemos encontrar como referencia rangos aproximadamente alrededor de:

pH 5,5 – 6,5

¿Por qué es tan importante?

Porque aunque tengamos suficientes nutrientes dentro del depósito, un pH inadecuado puede dificultar que la planta pueda absorber correctamente determinados elementos.

Por eso cometeríamos un error si observáramos hojas amarillas y automáticamente añadiéramos más fertilizante.

Primero deberíamos comprobar el pH.


¿Qué EC necesita un pepino hidropónico?

La conductividad eléctrica o EC nos proporciona una referencia sobre la concentración de sales disueltas en nuestra solución nutritiva.

Para el cultivo hidropónico de pepino podemos encontrar recomendaciones aproximadamente alrededor de:

EC 2,0 – 2,5 mS/cm

aunque existen recomendaciones diferentes dependiendo del sistema, variedad y condiciones ambientales.

Por eso debemos utilizar estos valores como referencias de trabajo y no como una receta matemática universal.

También debemos recordar algo importante:

La EC nos indica concentración, pero no nos dice si la proporción individual de cada nutriente es correcta.


¿Cuánto nutriente A, B o C hay que poner por litro?

Esta es una pregunta muy habitual entre quienes empiezan en hidroponía.

Y aquí debemos tener mucho cuidado.

No existe una cantidad universal de mililitros de nutrientes A, B o C que podamos recomendar para cualquier producto.

¿Por qué?

Porque cada fabricante utiliza diferentes concentraciones.

Imaginemos dos fertilizantes:

Producto A: recomienda 1 ml por litro.

Producto B: recomienda 3 ml por litro.

Eso no significa necesariamente que el segundo proporcione tres veces más nutrientes.

Simplemente pueden tener concentraciones diferentes.

Por eso debemos seguir primero las instrucciones específicas del fabricante del fertilizante que estemos utilizando.

Después comprobaremos la EC y el pH de nuestra solución.


Cómo preparar la solución nutritiva

Podemos seguir este procedimiento sencillo.

1. Llena el depósito

Añade la cantidad de agua que necesite tu instalación.

Es recomendable conocer también la EC inicial del agua.

2. Añade los nutrientes

Utiliza las cantidades indicadas por el fabricante para el volumen de agua utilizado.

Si dispones de varios concentrados —por ejemplo A, B y C— sigue el orden de mezcla indicado por el fabricante.

No mezcles directamente entre sí los fertilizantes concentrados antes de añadirlos al agua, salvo que el fabricante indique expresamente que puede hacerse.

3. Mezcla correctamente

Asegúrate de que los nutrientes quedan bien distribuidos por todo el depósito.

4. Comprueba la EC

Utiliza un medidor de conductividad.

5. Comprueba el pH

Después de preparar la solución, mide también el pH.

6. Revisa periódicamente

El agua desaparece del depósito y las plantas van consumiendo diferentes nutrientes.

Por tanto, los valores pueden cambiar.


El pepino necesita un soporte

Este punto puede sorprender a quien nunca haya cultivado pepinos.

El pepino desarrolla largos tallos trepadores.

En lugar de permitir que se extiendan horizontalmente podemos aprovechar esta característica para cultivarlos verticalmente.

Podemos utilizar:

  • cuerdas,
  • tutores,
  • mallas,
  • estructuras verticales.

A medida que la planta crezca iremos guiando el tallo.

Esto tiene varias ventajas.

Aprovechamos mejor el espacio, mejoramos la circulación del aire y resulta mucho más fácil observar y recolectar los frutos.


De la flor al pepino

Cuando la planta alcanza suficiente desarrollo comenzará a producir flores.

Dependiendo de la variedad podemos encontrar diferencias importantes en la forma de floración y polinización.

Algunas variedades modernas destinadas al cultivo protegido pueden producir frutos sin necesidad de una polinización convencional.

Por eso, cuando compremos las semillas, es interesante consultar las características específicas de la variedad.


Nutrientes durante la fructificación

Cuando empiezan a desarrollarse los frutos aumentan las exigencias de la planta.

El pepino necesita disponer de una nutrición equilibrada que aporte, entre otros elementos:

Nitrógeno (N)
Importante para el crecimiento vegetativo.

Fósforo (P)
Participa en diferentes procesos relacionados con el desarrollo de la planta.

Potasio (K)
Especialmente importante en cultivos que producen frutos.

Calcio (Ca)
Importante para el desarrollo adecuado de los tejidos vegetales.

Magnesio (Mg)
Elemento fundamental de la clorofila.

Además, la solución nutritiva deberá proporcionar los micronutrientes necesarios.

Por eso es preferible utilizar fertilizantes específicamente formulados para hidroponía en lugar de intentar improvisar mezclas.


Cómo detectar problemas en nuestros pepinos

Una de las mejores herramientas que tenemos es observar diariamente las plantas.

Algunas señales que deberían llamarnos la atención son:

  • hojas amarillas,
  • bordes quemados,
  • crecimiento demasiado lento,
  • caída de flores,
  • frutos deformados,
  • raíces oscuras,
  • hojas marchitas.

Pero estas señales no siempre tienen una única causa.

Por ejemplo, unas hojas amarillas podrían estar relacionadas con nutrición, pero también con problemas de pH o raíces.

Por eso, antes de añadir más fertilizante, podemos seguir este pequeño protocolo:

1. Comprobar pH.

2. Comprobar EC.

3. Revisar el nivel de agua.

4. Observar las raíces.

5. Comprobar temperatura y aireación.

6. Buscar posibles plagas.

Solo después intentaremos determinar si existe realmente una carencia nutricional.


Plagas que pueden afectar al pepino

Que cultivemos mediante hidroponía no significa que desaparezcan todas las plagas.

Entre los problemas que podemos encontrar están:

  • pulgones,
  • mosca blanca,
  • araña roja,
  • trips,
  • oídio y otros problemas fúngicos.

Una buena ventilación, la limpieza de la instalación y la observación frecuente son fundamentales.

Detectar una plaga cuando aparecen los primeros individuos es muchísimo más sencillo que combatirla cuando ya se ha extendido por todo el cultivo.


¿Cuándo podremos recoger los primeros pepinos?

Dependerá de muchos factores:

  • variedad,
  • temperatura,
  • iluminación,
  • nutrición,
  • tamaño deseado del fruto.

Cuando los frutos alcancen el tamaño apropiado para la variedad podemos comenzar a recolectarlos.

No es conveniente esperar siempre a que alcancen un tamaño enorme.

Una recolección regular ayuda además a mantener la producción de la planta.


7 errores que debes evitar

Si estás empezando, intenta evitar especialmente estos errores:

1. Utilizar un recipiente demasiado pequeño.

El pepino desarrolla una planta y unas raíces considerables.

2. No instalar tutores.

Cuando empiece a crecer rápidamente necesitarás controlar la planta.

3. Añadir fertilizante sin medir.

Más fertilizante no significa más producción.

4. Ignorar el pH.

Puedes tener nutrientes en el depósito y que la planta tenga dificultades para utilizarlos.

5. No controlar la EC.

Es una de nuestras principales herramientas para conocer la concentración de la solución.

6. Cultivar con poca luz.

El pepino necesita bastante energía para producir frutos.

7. Esperar a que aparezca un problema grave para revisar las plantas.

Dedicar unos minutos cada día a observar hojas, raíces y frutos puede ahorrarnos muchos problemas.


Crea un pequeño diario de cultivo

Aquí tienes un truco muy sencillo que recomendamos especialmente desde Hortand.

Haz una tabla con:

Fecha | pH | EC | temperatura | agua añadida | nutrientes | observaciones

Por ejemplo:

12 mayo | pH 5,9 | EC 2,1 | 23 °C | +2 litros | — | Planta creciendo correctamente

Con el paso de las semanas podrás saber exactamente cómo ha evolucionado tu cultivo.

Y la próxima temporada tendrás tu propia referencia.


¿Merece la pena cultivar pepinos en hidroponía?

Si dispones de suficiente luz y espacio vertical, definitivamente es un cultivo que merece la pena experimentar.

Además, supone un paso muy interesante para aprender hidroponía porque nos obliga a controlar más parámetros que cuando cultivamos únicamente lechugas o pequeñas plantas aromáticas.

Aprenderás sobre:

nutrición + pH + EC + crecimiento vegetativo + floración + fructificación + tutorado.

Y pocas cosas resultan tan satisfactorias como recoger un pepino directamente de una planta que hemos cultivado nosotros mismos sin utilizar tierra.


¿Estás cultivando pepinos?

Si ya tienes un cultivo hidropónico de pepinos y tienes alguna duda, puedes contactar con nosotros.

Cuando preguntes sobre fertilizantes indícanos la marca y el nombre exacto del producto, porque las concentraciones pueden variar considerablemente de un fabricante a otro.

Y si estás empezando en hidroponía, continúa explorando Hortand: encontrarás guías sobre sistemas hidropónicos, nutrientes, pH, EC y diferentes cultivos que puedes realizar en casa.


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